Somos los que hace tiempo dijimos basta, la voz de los que no hablan por que el hambre en sus estómagos acabó por comerles la lengua. Por ellos caminamos y exigimos, por que sus pies descalzos y de tierra se derriten al pisar el quemante asfalto. Por ellos y su consigna anónima que ahora renace de entre las piedras y ríos, formamos la C.U.H.P, la común unidad de todos los hombres, mujeres y pueblos, que han decidido negarse en forma firme y contundente a ser presas de la explotación y espectadores neutrales de la muerte de miles de hermanos y hermanas por causas evitables.
La C.U.H.P. no tiene más doctrina ideológica que ser común unidad con todos los comunes y explotados de esta tierra; brindándoles el reconocimiento de su existencia a través de la entrega total de nuestros quehaceres, para mejorar su calidad de vida.
Por ellos creamos la C.U.H.P, para aglutinar todas las fuerzas en un espacio de común unidad frente a enemigos comunes como el hambre, la desigualdad, el egoísmo, la avaricia, el olvido y la exclusión.
Contra todos esos males se revela la C.U.H.P. que no tiene un lugar determinado ni pertenece a nadie. Que no descarta ningún método de lucha tratando, en todo momento, de ser canal entre los comunes, para poner solución definitiva al problema de la desigualdad.
Nuestra pelea por tanto tiene muchos campos de batalla, pues son vastos los enemigos contra la vida.
Peleamos porque esta tierra sea libre de todo efecto contaminante y depredador que afecta nuestro ecosistema, benefactor de todos los seres humanos. Peleamos contra el desmonte, contra el efecto devastador para los suelos del mundo que la soja produce, junto a los agroquímicos y las grandes empresas monopólicas que desbastan y acaban con los recursos naturales en nombre de la avaricia y el capital.
Peleamos también contra el consumo excesivo, la abundancia, la sed material para alcanzar la felicidad y regocijo. Queremos un mundo común y unido, preocupado por su especie y toda forma de vida existente. Luchamos porque triunfe el amor en todos los rincones de esta tierra.
La unión de todas estas exigencias hacen y son la C.U.H.P., de la cual todos aquellos que padecen algún tipo de injusticia o luchan porque estas desaparezcan son ya parte integral de la misma.
De más esta decir lo necesario de hacer firme la común unidad para cuanto antes poner fin a todo tipo de atentado contra la humanidad.
Este es el objetivo, un nuevo mundo donde quepamos todos; multicultural y en común unidad con la madre tierra y todos sus hijos...